PELIGROS DEL CALOR: CICLISMO EN VERANO

ciclismo en verano

Las vacaciones y los meses de verano pueden ser los mejores momentos del año para muchos aficionados al ciclismo. Pero no hay que olvidar que en esta época hay que tener especial cuidado con las precauciones cuando vamos a salir a rodar.

Ciclista… ¡el calor es tu peor enemigo! Cuando la temperatura externa es demasiado alta, tu organismo tiene que disipar el calor producido por el esfuerzo físico, y contrarrestar la temperatura ambiental. Este es un trabajo extra que debemos tener en cuenta cuando practicamos ciclismo en verano.

 

Calor y deporte:

La equipación que estamos usando, la hidratación, la temperatura y humedad ambiental… Todas son variables que pueden causar distintos efectos en nuestro organismo (mareos, nauseas, temblores…). Entre los problemas más comunes por el exceso de calor, destacan los siguientes:

  • Calambres por calor: Estos son calambres en la zona del abdomen a causa de la deficiencia de sal debida a la alta concentración de electrolitos perdidos. ¡Indispensable hidratar!
  • Síncope de calor: Podría producirse un desmayo debido a un gran aumento de la temperatura corporal y disminución de la presión arterial. Hasta la total recuperación: sombra en un lugar fresco, líquidos y reposo en posición supina.
  • Agotamiento por calor: A causa de una actividad física intensa con altas temporaturas e hidratación insuficiente.
  • Golpe de calor: Cuando la temperatura interna de nuestro cuerpo alcanza más de 40º centígrados, causando diferentes síntomas que requieren atención médica inmediata.

¡Debemos saber escuchas a nuestro cuerpo! Y buscar soluciones antes de que esto ocurra.

 

Ciclismo en verano: termoregulación corporal.

Cuando estamos haciendo ejercicio, nuestros músculos producen hasta 20 veces más calor que en estado de reposo. Por tanto, se activan dos mecanismos encargados de disipar el exceso de calor desde nuestra piel al exterior: La sudoración y la vasodilatación.

En este proceso, entran en juego la termorregulación comportamental y autónoma para proceder al enfriamiento del cuerpo. Y aunque esto es uno de los mecanismos más eficientes del organismo, es nuestra responsabilidad equiparnos de forma adecuado ante condiciones externas.

 

Tenemos que tener especial cuidado en verano y sobre todo, ¡MUCHA HIDRATACIÓN! ¿Qué piensas del ciclismo en verano? ¿Es el verano tu época favorita, ciclista?

 

FUENTE:TODOMOUNTAINBIKE.NET

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